La depresión

A finales de los 90, publiqué en El Periódico de Catalunya este artículo sobre la depresión. Ponía en relación el aumento de consumo de antidepresivos con la no disminución del número de afectados por el trastorno depresivo. Se confirmaba así la necesidad de investigar los orígenes del trastorno, más urgente que la de investigar medicación para paliar sus síntomas. Los años transcurridos no han modificado la situación, por el contrario, continúa creciendo tanto el consumo de antidepresivos, como el número de personas afectadas.

 

 

PANICO EN PROZAKISTAN

 

 

  En 1997 el consumo del antidepresivo de moda superó por primera vez los 50 millones de recetas en Estados Unidos. El Washington Post le dio un nombre al país imaginario cuyos habitantes tendrían la felicidad garantizada. Le llamó Prozakistan. Cuatro años después, el Congreso Mundial de Psiquiatría da la señal de alarma. Se estima en 140 millones el número de personas afectadas en el mundo por la depresión. Tal vez la droga mitiga los efectos de la dolencia, pero no contribuye a disminuir su proliferación.

  En psiquiatría, como en política, es más eficaz la investigación de las causas que producen la crisis que el intento de rectificación cuando el problema ya ha aparecido. ¿Se preocupa la sociedad por las condiciones de higiene mental que llevan a tantos ciudadanos a padecer el dolor y la sombra o sólo cuida de mantener abiertas las fronteras del bienestar químico para recluir en Prozakistan a los desesperados?